Hay emociones que son muy fuertes, sentimientos difíciles de callar. Se vuelve complicado lidiar con los recuerdos. Lo hice mal, no lo supe enamorar. Si tan solo pudiese intentarlo de nuevo, pero no hay vuelta atrás. Su silencio me dejo en claro que no pude despertar en él ni el mínimo interés. ¿Qué sentido tiene volverlo a intentar? Recuerdo cuando tuve su atención puesta en mí, a todas horas y minutos, pero aquello no se sentía bien, era como si estuviese con lupa sobre mí esperando a que yo cometiese el más mínimo error para acusarme, era ahogador... me causaba angustia y sentirme prisionera de mí misma. Hay días, como hoy, que solo anhelo recibir un mensaje de él, una mirada que me sirva de señal... volver a conversar con él, como antes, ese preciado tiempo, corto, pero fascinante para mí en que reíamos, le escuchaba y que siempre nos faltaba tiempo para seguir conversando. Pero, ¿Qué sentido tiene volverlo a intentar? Somos dos mundos distintos, sus estándares parecen altos y...