Carta 2025
Hoy 31 de diciembre 2025 quiero agradecer a Dios por un año más que termina. Gracias le doy porque este año pude ver una vez más las muestras de su fidelidad y misericordia. Gracias porque día tras día Él me recordaba cuanto me ama y que desde el principio y hasta el final, Él ha estado y estará conmigo.
Gracias porque fue en este año, el 11/01/2025 -...
Que sucedió algo especial... Mi familia y yo estuvimos aquí, juntos en la casa
de Dios. Éramos 6, y aunque solo 5 volvimos… Lo que parecía imposible, con Dios
fue posible.
Más de 10 años
anhelando este encuentro, hubo noches donde este lugar se me presentaba en mis
sueños, diferentes escenas... personas nuevas y otras conocidas, entonando
alabanzas y presentando danzas a Aquel que nunca aparta sus ojos de mí. Ahora
no es solo un sueño, es una realidad, mis padres y yo estamos en la casa de
Dios.
Su presencia, el
altar... sentirle tan cerca... mi lugar seguro, donde todo temor desaparece,
donde quiero llamar su atención y hacerle sonreír con mi danza. Y es que cuando
estoy aquí, todo se transforma...
Los cantos que
antes no podía entonar vuelven a salir de mis labios, su palabra me confronta,
me abraza y me corrige... Papá sabía el momento, la hora... y con amor me trajo
a casa. Porque sus ojos siguen puestos en mí...
Un año donde he
aprendido a dejárselo TODO a Dios. A no afanarme más, a quedarme en la quietud
mientras Él obra en lo visible e invisible, que su santo Espiritu es mi
consejero, mi guía, mi amigo, mi consolador.
Papá me recibió
con amor... Aún hay un lugar para mí en la mesa del Rey...
Hubo momentos donde su silencio ensordecedor me
inquieto, pero también me enseñó a ser paciente y que en las peores
tempestades, Él siempre sabe cómo traer calma.
Cuando no encontré palabras y solo pude decirle "Padre...
Padre...", Él lo entendió todo.
Cuándo ansié sentir su compañía, cuando no fluían las
palabras porque los pensamientos eran demasiados, Él los vio... y aun en mi
silencio, me escuchó.
Cuándo lo único que pude decirle "toma el
control", Él ya sabía a todo lo que me refería.
Gracias le doy porque un año más Él me amo, me cuido,
me escucho, me guío, me ayudo... me consintió.
Y es que no merezco tanto amor, pero Él me lo da, sin
condición. ♥
Le doy gracias porque este año 2025, el de 15/febrero/2025...
Fue una fecha que marco un después, una oportunidad más... un escalón más. Una
fecha de VICTORIA.
Cuando me sentí
no digna, cuando mi mente me decía "quédate en la banca",
vino Él a decirme que no estoy sola, que Él es todo lo que necesito... que la
obra no ha parado.
A través de su
palabra Él me recordó que estará a mi lado... que Él se encargará de todo.
Volví a tomar un
pandero en mis manos, volví a instruir, a formar no solo danzoras... sino
adoradoras. Gloria siempre a Dios por esto.
Después de casi
tres años donde había puesto fin a esta parte de mí… Puedo decir ahora que
estoy de pie, sacudiendo el polvo de mi vestido y las heridas dejaron de
doler.
Donde yo
dije "No", Él dijo "Sí"...
Donde yo
dije "Déjame descansar, ya no puedo más"... Él dijo "Me
tienes a mí, no necesitas a nadie más, regresa a la senda, yo voy contigo"...
Donde yo
dije "No soy digna", Él me dijo "Yo te
escogí"...
Un mes de
cambios, de reconciliación, de vuelta a la senda antigua.
Dios nunca
tarda demasiado, nunca llega tarde, nunca pierde el control. Dios nunca se va a
dar por vencido con nosotros... Nunca va a abandonar la obra que ha comenzado
en nosotros...
El 25/mayo/2025... Lo que en mi mente parecía
imposible, sucedió... Volví a pisar el
altar, volví a danzar, volví a tener un pandero en mis manos, volvía a adorar.
Como una novia
apasionada, con gozo preparé mi alma y vestí mi corazón de fiesta. Corrí al
encuentro de mi amado Padre, y en sus brazos encontré descanso. Dancé para Él,
con todo mí ser, entregando mi alabanza más pura, solo para Él.
... La carga que
llevaba en mis hombros, se fue.
Este año 2025
fue el principio del cambio. Un nuevo comienzo, un reinicio, una
reconciliación...
Dios me recibió
con amor, limpió mi vestido, mi armadura...
No había paz,
solo vergüenza.
Ahora tengo un
vestido nuevo, ya no hay lodo en mis pies...
De enero a diciembre,
Dios cuido de mis padres, Luis Almaguer Jiménez y Carmen Lara están conmigo, ha
suplido necesidades. En septiembre llegamos
a un nuevo hogar, Dios vio la necesidad y la suplió, puso en el corazón de
nuestros familiares bendecirnos temporalmente con un hogar.
Le doy gracias a
Dios por cuidar de mi papá, pocos de ustedes lo saben pero mi papá tiene
dificultad de clara visión, cada mañana pido a Dios que cuide de él cuando sale
de casa, que lo sostenga de su mano y sus pies no tropiecen, y gloria a Dios
porque hasta el día de hoy Él ha respondido. Mi papá se sigue dedicando al
comercio, y cuando se va, mi corazón se inquieta y le digo a Dios “por favor,
una vez más, cuida de Él” le digo a mi papá “Que Dios te lleve y te traiga con
bien” … gracias a Dios y gloria a Él que así ha sido, Dios cuida de él.
Cada mes de este
año, todo fue parte de un proceso, parte de los planes de Dios para mi vida,
porque planes de bien y no de mal tiene para mí. Me cuido en mi trabajo, en mi
salida y entrada, tiene mi corazón en sus manos y lo protege, me dio alimento,
vestido y calzado.
Gracias le doy a
Dios, porque este año hubo cambios administrativos en mi lugar de trabajo,
cambios de gerente y encargados, y aunque se rumoraba que habría despidos, le
doy las gracias porque aún conservo mi trabajo.
Gracias a Dios,
porque este 2025 vuelvo a encontrarme con ustedes, rostros conocidos y rostros nuevos,
son mi familia, mi familia en Cristo, gracias por la vida de cada uno de
ustedes.
Este año me deje
abrazar aún más por su palabra, maravillosas y asombrosas historias que me ha
contado. Gracias a Dios porque no hay tribulación que impida que estemos en su
casa, y sigamos teniendo libre acceso a su presencia.
·
Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios.
Que tu buen Espíritu me guíe por el buen camino. (Salmos 143:10)
·
Olvidando ciertamente lo
que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, (Filipenses 3:13)
·
En fin, hermanos, piensen
en todo lo que es verdadero, noble, correcto, puro, hermoso y admirable.
También piensen en lo que tiene alguna virtud, en lo que es digno de
reconocimiento. Mantengan su mente ocupada en eso. (Filipenses 4:8)
Comentarios
Publicar un comentario