Intoxicado corazón
Las palabras que no te dije, los sentimientos que no te demostré, los momentos que no te compartí, las risas que no te regalé... Han intoxicado mi corazón.
Se han vuelto agotadores los días que vivo a la espera a cada minuto de poder hablar contigo como lo hacíamos antes, una sola palabra tuya me hacía subir a la nube, escuchar tu voz, tu mirada en mí, ver tu sonrisa... simple y sencillamente hacían palpitar mi enamorado corazón.
Me consume el sentimiento de tenerte cerca, pero a la vez tan lejos y no poderte hablar, vivo con el deseo de cada mañana enviarte un mensaje y desearte un excelente día, vivo con el deseo de cada noche llamarte y escuchar tu voz antes de dormir, vivo con la incertidumbre de saber como va tu día, que de bueno te paso hoy, si estás triste quiero escucharte y consolarte, si estás feliz quiero reír contigo, si estás enojado quiero decirte que pronto pasará.
Cuídate, lo digo con el pensamiento al verte marchar. Cada mañana pongo tu vida en manos de Dios, que cuide tus pasos, que ordene tus pensamientos, que te bendiga por todo lo bueno que hagas, que seas luz en todo lugar a donde vayas, que cumpla los buenos deseos de tu corazón, que calle la boca de los que te ofenden, que aparte de tu camino a todo hombre o mujer perversa que busque hacerte daño, que cuide tu corazón, que cuide de ti... más que de mí misma. Estás en las manos de tu Creador, siempre lo estás. Estarás bien, lo sé, estoy confiada en que así es y así será.
Un día más en que mi corazón encierra letras para un amor.
Me consume el sentimiento de tenerte cerca, pero a la vez tan lejos y no poderte hablar, vivo con el deseo de cada mañana enviarte un mensaje y desearte un excelente día, vivo con el deseo de cada noche llamarte y escuchar tu voz antes de dormir, vivo con la incertidumbre de saber como va tu día, que de bueno te paso hoy, si estás triste quiero escucharte y consolarte, si estás feliz quiero reír contigo, si estás enojado quiero decirte que pronto pasará.
Cuídate, lo digo con el pensamiento al verte marchar. Cada mañana pongo tu vida en manos de Dios, que cuide tus pasos, que ordene tus pensamientos, que te bendiga por todo lo bueno que hagas, que seas luz en todo lugar a donde vayas, que cumpla los buenos deseos de tu corazón, que calle la boca de los que te ofenden, que aparte de tu camino a todo hombre o mujer perversa que busque hacerte daño, que cuide tu corazón, que cuide de ti... más que de mí misma. Estás en las manos de tu Creador, siempre lo estás. Estarás bien, lo sé, estoy confiada en que así es y así será.
Un día más en que mi corazón encierra letras para un amor.

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